Consejos para reagrupación familiar de hijos, cónyuges, madres, padres, suegros, etc

Tienes que saber esto antes de hacer una solicitud de reagrupación familiar de padres o cualquier otra.

Me llama la atención la ingenuidad con la que se plantean solicitudes de cualquier tipo, pero más aun, las que se refieren a cosas importantes para el solicitante, o peor aun, a personas que son importantes para el solicitante.

A veces puede que parezca que exagero cuando le explico a mis clientes todos los documentos que necesitaremos para una solicitud o para enmendarla.

Algunos preguntan extrañados:

 ¿De verdad necesitan tantos documentos (para traer a mi madre a España, por ejemplo)?

Y sí, lo sé.

Siempre estará esa persona con suerte a la que mal le revisan el expediente, le conceden las cosas sin cumplir del todo los requisitos o sin demostrar cumplirlos que luego, va esparciendo por ahí, entre sus conocidos, como un rumor que se expande y gana dimensiones conforme pasa de una persona a otra, que hizo solito tal o cual trámite y le salió muy bien o fue muy fácil.

Esas “leyendas urbanas” nunca faltan.

Son una especie de apología contra la existencia de los abogados.

Pero, en fin, lo que creo que se espera de un profesional es que se hagan las cosas bien, como si se fueran a revisar como se debe porque es lo que pasará.

Todos los días se presentan solicitudes de visados, todos los días se deniegan visados para España y todos los días se inician procedimientos judiciales contra denegaciones de visados.  (Esto se aplica para cualquier otro tipo de solicitud)

Con esto quiero decir, que no es algo que no suceda.

El hecho de que un ciudadano quiera que venga su madre a residir a España o a visitar a su familia, no es razón para la concesión.

No basta con que lo que se pretenda sea algo lícito (como querer reagrupar a una madre)  sino que debe ajustarse a las restricciones legales.

Una verdad a día de hoy (7 de enero de 2018) es que los españoles no tienen un derecho amplio e ilimitado a tener a sus padres ,hermanos o hijos que no tengan nacionalidad española residiendo con ellos en su residencia fijada en España.

Esto no es así.

Puede parecer bien o mal, pero el objetivo de este post no es opinar sobre la actual normativa en sí sino tratar de concienciar sobre lo que implica una solicitud a la Administración e informar sobre qué hay establecido al respecto.

Escribo esto, teniendo en cuenta que no existe, una solicitud ni siquiera,  que no tenga importancia.

Al menos, no se me ocurre ninguna ahora mismo.

Pienso en varias y veo que para quien la solicita, desde una licencia hasta la  simple emisión de un certificado, es de relevancia en su vida y por eso lo solicita.

Nadie solicita nada a la Administración por gusto.

Eso está claro.

Pero cuando se trata de solicitudes con consecuencias drásticas o incluso dramáticas, entonces sí creo que hay que saber que no se puede dejar en manos de los funcionarios que van a tramitar o resolver el expediente, la parte que corresponde a cada solicitante.

Me estoy refiriendo con esto a casos de denegación de reagrupación familiar de padres jubilados o muy mayores.

Repasando jurisprudencia reciente, me ha llamado la atención cómo resuelven los magistrados solicitudes que se han hecho mal.

Solicitudes que ignoran la normativa y que no contienen ningún elemento que permita sospechar que el solicitante conoce sus derechos y se ha esforzado por demostrar que cumple las condiciones para ejercer en condiciones éstos.

Verás, los magistrados, en una sentencia en la que deniegan la reagrupación familiar comunitaria de una madre de 76 años usan la siguiente expresión que creo que resume perfectamente todo lo que he tratado de explicarte en este texto:

“Conviene destacar al respecto que ninguna alegación hace la recurrente en su escrito de demanda acerca del cumplimiento de este requisito, salvo su afirmación apodíctica de cumplir las exigencias legales y reglamentarias para la concesión del visado, donde no propone prueba alguna al respecto, diferente a los documentos aportados con su solicitud de visado que no enervan las conclusiones expresadas.”

Pues eso es lo que yo estoy tratando de evitar que me digan los Magistrados en ninguna sentencia desde el momento en que me encargo de un procedimiento, no sólo de reagrupación familiar comunitaria sino cualquiera.

No debe dejarse lugar a que consideren que la solicitud realizada o demanda (posteriormente) supone solamente una afirmación apodíctica de cumplir las exigencias legales.

Apodíctica….

Quieren decir de una forma erudita, digna de un Tribunal Superior, que has dicho que:

-“quiero esto porque sí, porque es mi madre y tengo derecho porque lo dice la Ley”

Apodíctico es algo así como una verdad que no deja lugar a discusión.

En realidad, en derecho todo es discutible así que, no sirve decir: tengo derecho conforme a la Ley no sé cuantos de no sé que año.

Hay que enumerar los requisitos que establece la ley, aportar documentación que sirva para demostrar que cumples los requisitos y después, sólo después de haberse tomado ese trabajo, concluir que, dado que la ley establece aquello y has mostrado evidencias de que cumples esos requisitos o condiciones, tienes derecho al reconocimiento de ese derecho que quieres ejercer.

Esto es lo laborioso y por eso, es 100% recomendable contar con un abogado competente que se encargue de preparar contigo tu solicitud con la única excepción del típico ciudadano que presente todo como lo presente, se lo conceden sin darle muchas vueltas a la solicitud.

Yo nunca me creo que haya sido así, pero no los contradigo 😉

4 Cosas que debes dejar claras en tu solicitud de reagrupación familiar:

Aun así, si decides aventurarte a prepararlo solo, recuerda siempre que debes dejar claras estas cuatro cosas:

1º- Qué pides.

2º- Porqué lo pides.

3º- En qué condiciones puede pedirse según normativa vigente.

4º- En qué condiciones lo estás pidiendo tú.

Si todo esto está en el expediente, no podrán denegarte tu derecho.

Que no se diga que tu solicitud es apodíctica…

Hasta la próxima.