Jura de Nacionalidad Española

En España el proceso de nacionalización por residencia termina con la jura de nacionalidad, lo que se conoce como “la jura” que, empecemos diciendo que no tiene nada que ver con la jura de bandera del ejército.

Aclaro esto porque hay solicitantes que se crean toda una historia en su cabeza sobre la jura de nacionalidad y les parece muy solemne y...no es por desmerecer el acto pero, no es para tanto.

De hecho, hace poco estuve en una. Normalmente los abogados no vamos a ese trámite porque es muy sencillo y lo hacen solos los clientes. 

No hay nada que hacer para nosotros ese día.

Pero esta vez no era normal porque no querían dejar completar a mi cliente el trámite de nacionalidad con “la jura” así que, tuve que acompañarle.

Esta historia la cuento más abajo, pero primero vamos a ver:

1. ¿Qué es la jura de nacionalidad española y cómo es?

Es una formalidad. 

Consiste en la firma de un acta en la que se jura o promete fidelidad al Rey y obediencia a la Constitución y a las leyes.

En su caso, se renuncia en el mismo acto a la nacionalidad de origen incompatible con la española que se está adquiriendo.

Esa firma puede ir acompañada de un pequeño discurso del juez encargado del Registro Civil, fotos si se quieren hacer...Pero nada demasiado ceremonioso.

2. ¿Cuándo se debe realizar la jura de nacionalidad?¿En qué casos?

Una vez concedida la nacionalidad, notificada la resolución de concesión y previa cita para la jura de nacionalidad, se jura en los siguientes casos:

En adquisiciones de nacionalidad, ya sea por la vía de opción, residencia o por la de carta de naturaleza, cuando el interesado tiene más de 14 años.

 3. ¿Dónde se realiza la jura de nacionalidad? 

En el Registro Civil del domicilio del interesado. 

Si reside en otro país (solicitantes de nacionalidad por opción), en la sección de Registro Civil del Consulado de España en ese país.

Jura de Nacionalidad: "Su cliente no va a jurar" "Que venga con tiempo que se va a pasar aquí toda la mañana y si no da tiempo a que jure, no jurará" #storytime

Y ahora, la historia (real) sobre una jura de nacionalidad que no querían dejar hacer a un cliente mío:

He estado medio año detrás de la jura de nacionalidad de un cliente.  

La verdad es que era un caso que estaba en tierra de nadie.

Teníamos razón y ellos podían tener razones.

Pero nosotros teníamos la razón que importaba y finalmente logramos que jurase la constitución, así que, para celebrarlo he decidido dedicarle a este asunto este artículo.

Han sido varios desplazamientos al Registro Civil (que por cierto estaba lejos), agotadoras conversaciones si se le puede llamar así a aquello, con un par de funcionarias empeñadas en hacer lo que ellas quisieran con la ley y los ciudadanos.

Se trataba de una concesión de nacionalidad de hace varios años que no había sido notificada formalmente y por tanto, al no haberse practicado la notificación, no había ni siquiera comenzado a transcurrir el plazo de caducidad de 180 días para realizar la jura.

Sí, mi cliente se había desentendido 4 años del asunto de la nacionalidad.

Lo sé.

Pero, en sentido estricto, él seguía teniendo derecho a jurar como si hubiera sido ayer la concesión porque no se le había notificado.

Bueno, el caso es que tras muchas repeticiones de:

Yo: No se le ha notificado, ¿verdad? si es así y yo no lo sé, déjenme ver el acuse de recibo de notificación y si han pasado 6 meses, entonces efectivamente no tendrá derecho a jurar. Pero no se le ha notificado y por tanto…

La funcionaria: Nosotros no tenemos que notificarle nada. Él es quien tiene que interesarse y venir como todos a preguntar por su resolución.

Yo: no disculpe, la administración está obligada a resolver y notificar en cambio el ciudadano no está obligado, ni mucho menos, a pasarse por aquí a preguntarles cada cierto tiempo, por si acaso… El se queda en casa a esperar la notificación.

La funcionaria: No, no, no. Aquí viene todo el mundo. Él no se ha interesado. ¿Qué pasa, que no ha estado en España?

Yo: Sí, claro que ha estado. Pero si no hubiera estado, tampoco en esos casos importa porque los requisitos son previos a la solicitud.

La funcionaria: Mire que no va a jurar. Dígaselo a su cliente. De hecho donde esta su autorización.

Yo: Aquí tiene. He venido hasta aquí a solicitar cita para jura en su nombre. Si no se me concede, dejo entregado este escrito y solicito identificación de funcionario porque esto no puede ser.

Y así un largo rato.  

No iba a desistir y ellas lo sabían.

Me encargué de dejar constancia por escrito de todo  lo que pasaba para volver a los 3 meses y conseguir que tuviera que citarle para la jura. 

Eso sí, ese otro día tuve que escuchar cosas como:

-No se confíe que le vamos a pedir más documentos

-Es que le mandaremos una providencia pero ahora no la encuentro porque está en una carpeta por aquí pero no sé cual porque esto lo lleva mi compañera.

-No va a jurar su cliente.

-Que venga con tiempo porque va a estar aquí toda la mañana y si no da tiempo a que jure no jurará. Será el último.

-Espero que su cliente piense como usted y venga con tiempo porque lo va a necesitar.

-Nosotros estamos pidiendo ese requisito y punto.(El que no se podía exigir)

Esto sin contar con los cuchicheos entre funcionarios porque le dije a uno de ellos que estábamos en un Estado de Derecho y que una resolución de nacionalidad favorable es un acto administrativo que sólo se puede revocar mediante un procedimiento específico durante los 4 años siguientes.

Y dado que ese tiempo había pasado, ese acto administrativo, es decir, esa concesión era irrevocable así que era inútil que siguieran buscando motivos para un procedimiento que llevara a la revocación de esa concesión de nacionalidad porque por un simple asunto de plazos, ya no podrían hacer nada.

Así que, después de desgastarme en exponerle esa situación, se va y lo reduce contándoselo a su compañera (que es quien manda allí) que le he dicho que estamos en un Estado de Derecho...

Para mi, conseguir esa nacionalidad era un reto. No había razones válidas para que no jurase mi cliente.

Al fin juró aunque tardamos medio año en lograrlo.

Claro que no todos invierten en honorarios de un abogado para que se desplace a esto y le acompañe a la jura.  No sólo se debe estar acompañado de abogado en una comisaría.

Como ciudadanos con derechos que no saben cómo hacerlos valer frente a funcionarios, se hace necesario.

Otro ejemplo y ya lo dejo por hoy.

El otro día fui a presentar un expediente por un cliente y lo preparé con documentación adicional a la obligatoria porque lo creí conveniente en su caso.

Cuando lo estoy entregando me dice la señora funcionaria que no hacen falta tantos documentos.

Pensé: ya estamos con pocas ganas de escanear… y le digo que lo sé pero que me gustaría aportarlos.

Insiste en que para qué, que si eso ya me lo pedirán… y todo ese discurso de no se preocupe usted que no va a tener ningún problema por seguir mi mal consejo y si lo tiene, venga a decírmelo después que yo ni me acordaré de usted.

A pesar de sus palabras se las agradezco y le insisto en que prefiero dejarlos ya aportados porque si no, cuando me los pidan, estarán caducados.

Ella me insistía en que no mientras un chico dominicano estaba esperando a mi lado a que ella le dictara de bastante mala manera, como si fuera su maestra del cole,  lo que tenía que escribir porque a él sí le exigía que “solicitara las cosas con la debida propiedad”.

Le tuve que decir, discúlpeme pero ya que el ciudadano tiene derecho a aportar con su solicitud cuantos documentos estime convenientes voy a aportar ahora todo lo que he preparado y traído, porque aunque no lo considere usted necesario es lo que deseo hacer.

Cito textualmente el artículo del que le hablaba a la señora funcionaria:

Artículo 28 Documentos aportados por los interesados al procedimiento administrativo (Ley 39/2015)

1. Los interesados deberán aportar al procedimiento administrativo los datos y documentos exigidos por las Administraciones Públicas de acuerdo con lo dispuesto en la normativa aplicable. Asimismo, los interesados podrán aportar cualquier otro documento que estimen conveniente.

¿Qué si se aportaron los documentos?

Sí, claro.

No era mucho pedir pero para salvar su ego dijo “pues yo voy a dejar nota aquí de esto porque cuando vean tantos documentos…”

Asentí.

Hasta la próxima.

Beatriz Murillo