Crónica del solicitante de nacionalidad en papel

Llega el día de solicitar nacionalidad española.

Tiene todos los documentos, por fin, después de dos meses de gestiones tratando de conseguirlos con sus padres y un gestor en el país de origen.

Sale a la calle, con toda la predisposición pensando: Si no me encargo yo de mis cosas, ¿quién?.

Lo llevo todo perfecto. No me pueden sacar ni una falta. Yo no tengo antecedentes ni nada. ¿Qué puede salir mal?

Coge número y espera su turno.

Por fin, 45 minutos espera hacen que el contador llegue a su número: el 347.

Con la alegría o alivio de quien mira hacia atrás y ve que ahora hay el triple de cola que cuando llegó y que si tuviera que llegar ahora, la espera sería de hora y media, se dirige al mostrador. 

-“Tienes que rellenar este formulario y hoy no nos funciona el escaner así que, nos quedamos los documentos y ya te los devolverán cuando te contesten” -dice la funcionaria. 

-Ah bueno, vale. Gracias señorita, muy amable.

Sale victorioso y pensando: “Todavía me queda un rato libre para tomar algo antes de volver a casa y entrar a trabajar esta tarde.

Encima está entregado todo en el mismísimo Ministerio de Justicia. A mi me lo van a resolver pronto porque se lo he llevado directamente a la calle Bolsa...Mejor no se puede hacer.

En unos meses dicen que me llegará la carta. Pues a esperar y en unos meses tendré la nacionalidad.

Tres años después...

“¡Qué vergüenza! Pagué la tasa de 100€. Entregué todo.

La señora que me rellenó la solicitud que dijo que me faltaba me dijo que en unos meses me llegaría la carta ¿Que no entregué el pasaporte completo?, ¿eso donde lo ponía?, yo enseñe el pasaporte y una fotocopia de la primera página...

Y todavía no me han llamado para la entrevista. ¿Qué había que hacer un examen?, a mi no me lo dijeron. A mi me dijeron que si faltaba algo que ya me lo dirían...”

...

Esta es una situación de lo más típica que pasan a diario con los solicitantes de nacionalidad que no lo hacen por medios electrónicos sino por Registro Civil, Ayuntamientos, el propio registro del Ministerio de Justicia, subdelegaciones del Gobierno, etc.

Lo del escaner que no funcionaba ese día le pasó a varias personas.

Lo de pensar que entregarlo en la Calle Bolsa era lo mejor, a otras tantas y a infinidad, lo de que la solicitud y casillas a rellenar las marcara el propio funcionario muchas veces sin saber qué implica. 

Las que no sean la plataforma telemática de nacionalidad, son vías de presentación que se han dejado abiertas a los ciudadanos (por culpa de la Ley 39/2015) pero sólo obstaculizan porque duplican o triplican el trabajo sobre cada expediente y cuando tarda más o no dan a basto para esas solicitudes, entonces vienen las críticas al Ministerio de Justicia. 

Muchas son merecidas.

Otras no tanto porque pudiendo presentar una solicitud telemática, tener copia de lo presentado, conservar los originales en tu poder y que no anden de aquí para allá, tener número de expediente para hacer seguimiento desde el primer minuto...No se puede entender por qué se siguen presentando expedientes mediante el ayuntamiento de cualquier municipio de España.

Entiendo que no todos los solicitantes tienen esa conciencia de que es mil veces mejor para ellos la presentación de la solicitud telemática o no saben instalar un certificado digital y para eso estamos los profesionales.

Entre otras cosas, estamos para presentar las solicitudes que no requieran presencia física de manera telemática y que se colabore así a la modernización de la Administración para que un día, deje de ser tan lenta e ineficiente.

Si serás un nuevo solicitante de nacionalidad española, aprovecha los avances y presenta la solicitud de manera telemática con la plataforma especial para ello del Ministerio de Justicia. Eso, o encárgaselo a un abogado para que todo esté presentado telemáticamente y con el contenido correcto.

¡Hasta la próxima!

Beatriz

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